
Tipos de empresa
Una vez estudiado el Plan de Empresa y analizada su viabilidad, hay que decidir cuál va a ser la forma jurídica que va a adoptar nuestra empresa.
A la hora de poner en marcha nuestro negocio tenemos que elegir la manera en que vamos a desarrollar la actividad, bien como personas físicas o bien como personas jurídicas, y si dentro de éstas, se opta por una u otra forma de las contempladas en nuestro ordenamiento jurídico, lo cual nos condicionará en muchos aspectos clave de la empresa.
Por eso, es fundamental que elijas la forma jurídica más acorde con la idea de negocio que tienes y optar por la forma jurídica que mejor se adapte a las características de tu empresa. Para ello, podemos elaborar una serie de preguntas para determinar qué forma jurídica se ajusta más respecto a las respuestas que demos. Algunas de estas cuestiones podrían ser:
- ¿Cuántos socios/as vamos a ser?
- ¿De cuánto capital disponemos?
- ¿Qué actividad vamos a realizar?
- ¿Cuánta responsabilidad queremos asumir?
- ¿Qué normativa regula la forma jurídica de la empresa?
- ¿Qué forma de tributar nos conviene más? ¿A través del IRPF o a través del Impuesto de Sociedades?
- ¿Necesito constituirme de inmediato o puedo esperar?
Estas cuestiones corresponden a analizar los siguientes aspectos y factores.
Una vez analizados todos los factores, el siguiente paso es la elección de la forma jurídica más idónea a adoptar. Para ayudarte en la elección te ofrecemos:
- Características de las distintas formas jurídicas
- Ventajas e inconvenientes de las formas jurídicas más utilizadas
- Cuadro comparativo de las formas jurídicas
Cuando hayas terminado tu estudio sobre qué forma jurídica adoptar consulta el apartado gestiones, trámites y ayudas para saber cómo dar de alta tu empresa.



